Una vez adquieres tu bota de vino de pez es MUY IMPORTANTE:

En primer lugar, te recomendamos calentar la bota de vino durante unos minutos al sol o al calor de un fuego. De esta forma, el llenado será mucho más fácil.

A continuación, añadiremos un poco de agua caliente para humedecer la costura, que al estar seca, dejaría pasar el líquido. Transcurridos unos minutos esta costura se cierra y la bota queda totalmente sellada y preparada para recibir líquidos.

Durante los tres primeros días, es preciso usar la bota con gran cuidado. Si la bota tiene poco vino o está vacía, puede que el interior de un lado se pegue con el otro, entonces debe soplarse muy despacio por el brocal hasta que se despegue sin hacer ruido. De lo contrario la pez del interior se iría de un lado al otro, produciéndose una pasadura o rezume de vino por falta de pez. Recuerda que la pez actúa como impermeabilizante de la bota.

Pasados estos tres primeros días, puedes olvidarte de estos cuidados iniciales de la bota.

Para conservarla, una vez que no se emplea, lo mejor es quitarle la totalidad del vino y no lavarla. Deshínchala bien y guarda en un sitio seco.

Estos son los cuidados y recomendaciones que desde Botería Mairal te ofrecemos para tener una bota en perfectas condiciones.

Te dejamos a continuación un vídeo explicativo, si tienes cualquier problema con tu bota de vino, ¡no dudes en llamarnos!